



Casa El Ingenio
Año de diseño: 2026
Área del proyecto: 430 m2
Ubicación: Tumbaco-Quito
Casa El Ingenio se ubica en Puembo, en un entorno marcado por una topografía singular que le otorga vistas privilegiadas hacia quebradas en ambos lados del terreno. Esta condición paisajística se convierte en el principal detonante del proyecto, que se concibe como un dispositivo arquitectónico capaz de enmarcar y potenciar la relación visual con su contexto natural.
La vivienda se desarrolla a partir de una modulación clara que ordena tanto su implantación como la configuración de sus fachadas. Esta lógica modular no solo estructura el espacio, sino que define el ritmo y la proporción de las aperturas, las cuales se disponen estratégicamente para dirigir las visuales hacia el paisaje. Cada una de estas aperturas funciona como un encuadre preciso, transformando la experiencia interior en una sucesión de “cuadros” que capturan fragmentos específicos del entorno.
En este sentido, la casa se entiende como una obra que contiene y resalta otra obra mayor: el paisaje. La arquitectura no compite con su contexto, sino que actúa como mediadora, enfatizando la contemplación y estableciendo una relación constante entre interior y exterior.
La vegetación se integra como un componente fundamental del proyecto, asumiéndose casi como un material más dentro de la composición arquitectónica. Su presencia no se limita al exterior, sino que penetra y acompaña los espacios interiores, reforzando la continuidad espacial y sensorial con el entorno natural.
Los espacios interiores se caracterizan por su amplitud y generosidad, permitiendo una habitabilidad flexible y abierta. Esta cualidad espacial, sumada a las visuales enmarcadas y a la incorporación de vegetación, configura una atmósfera donde la arquitectura y el paisaje se entrelazan de manera equilibrada.
En conjunto, Casa El Ingenio plantea una arquitectura que, a través de la modulación, la precisión en sus aperturas y la integración de la naturaleza, construye una experiencia donde habitar implica observar, recorrer y establecer un vínculo permanente con el paisaje circundante.
